Tips para cuidar de un adulto mayor

Tips para cuidar de un adulto mayor

Después de la experiencia obtenida de manera profesional y personal al estudiar geriatría o prestar mis servicios en un asilo de ancianos, he notado, en el transcurso de ir cuidando a adultos mayores, varias muestras de desagrado por parte de ellos cuando han visto, escuchado o notado ciertas actitudes por parte de las personas cuidadoras, la mayoría de las veces han sido cometidas sin intensión, por eso nos parece muy importante compartir nuestra experiencia para hacer de la vida del adulto mayor, más cómoda y tranquila.
En varios casos al conocer al adulto mayor, lo primero que ellos llegan a sentir es una sensación de estar viviendo una vida muy larga, incluso mucho más larga de lo que deberían vivir, expresan que han pasado muchos años de arduo trabajo, llenos de alegrías, tristezas, ocupándose de sus actividades personales con mucha alegría, les gustaba arreglar sus jardines, mantener sus autos limpios, participar en organizaciones de su barrio, extrañan mucho sus casas, sus vecinos, amigos, compañeros de trabajo, pero ahora se enfrentan a una nueva realidad, en la mayoría no por voluntad propia, ya que sus hijos han tomado esta decisión. Es mejor un centro geriátrico, un asilo de ancianos, un ancianato, una casa hogar, como queramos llamarles, que estar de semana en semana saltando de casa en casa de sus hijos, y si, todo lo que conlleva esto, los hace también estar de acuerdo en esta decisión. Al iniciar sus vidas en el asilo de ancianos, es muy difícil, por eso es importante tener en cuenta lo escrito en este texto, debemos prestar atención y abrir el corazón para que los detalles mencionados a continuación hagan de la vida del adulto mayor más feliz.
  • Al iniciar la relación entre cuidador y cuidado, es importante el trato que les demos, por ejemplo, usar siempre el “usted”, para poder tutearse deberíamos esperar a que nos conozcamos mejor, así mismo evitar el uso de diminutivos en el nombre como Ximenita, ya que al hacerlo pasaríamos los limites de respeto que no los debemos pasar, para evitar estos malos ratos, lo mejor es preguntar a la persona cómo le gusta que la llamen.
  • Evitar a toda costa los gritos, a menos que sea necesario por problemas auditivos, cuando nos dirigimos al adulto mayor, es importante si es necesario, agacharnos y colocarnos a la altura de ellos, frente a su rostro, y la comunicación fluirá para los dos.
  • No debemos hablar frente del adulto mayor como si ellos no estuviesen ahí, y sobre todo no usar calificativos que muestren inferioridad, como por ejemplo, pobrecita o la pobre Ximenita, nuestra obligación es hacer de su estadía en el asilo de ancianos lo más placentera, por eso si estamos conversando con colega frente a ellos, inmiscuyámosles a qué opinen, a que debatan y así evitamos ignorar la presencia de nuestros abuelitos.
  • En caso de que la persona de la tercera edad se encuentre en una situación de cuidados paliativos, es muy importante no mencionar que la salud o el estado físico esta en avance de deterioro, es mejor siempre expresar palabras de aliento, ánimo, ya que aunque no parezca es muy probable que nos estén escuchando.
  • No debemos tratarlos como niños, recordemos que la vejez le ha llegado con mucha sabiduría sobre sus hombros, así mismo en caso de que debamos corregirles, apartémoslos y hablemos con ellos, recuerda, felicita en publico y corrige en privado, quizá tienen algún problema, y es nuestro deber investigar que es lo que esta causando esa actitud negativa.
  • A todos nos pasa, causa conflictos, nos preguntan varias veces lo mismo, pero recordemos que a nuestros abuelitos se les olvida las cosas con mucha facilidad, mejor respondamos con amabilidad y calma y así ellos nos entenderán.
  • Respetemos su intimidad, si es hora de una actividad, es hora del aseo, de la comida o vamos a llevarlos a algún lugar en particular, debemos comunicarles cual es el plan a seguir antes de comenzar y así ellos aceptaran que debemos ayudarlos.
  • Debemos golpear la puerta antes entrar, ese es su espacio y merece mucho respeto, a pesar de ser una sola habitación, tienen sus más preciados tesoros, libros, ropa, fotografías, hay que tratar con mucha delicadeza sus cosas.
  • Respetemos el orden que ellos llevan, preguntemos cómo desean vestirse y ayudemos a revisar que funcionen bien todas sus funciones, cierre, botones, etc. Y si necesitan de ayuda recordemos el estilo que a ellos les gusta, se sentirán más cómodo.
  • Al momento de bañar a los abuelitos, recordemos que sienten vergüenza, no vayamos con muchas personas a menos que sea necesario, si debemos comunicar algo a nuestros colegas podemos hacerlo desde afuera, no es necesario abrir la puerta.
  • Respetemos sus costumbres, su manera de asearse, los productos que usan, su estilo en peinarse, son muchos años que llevan sus rutinas y eso les hará mucho más confortable su estadía.
Si optamos por cumplir estos pequeños consejos, haremos del asilo de ancianos mucho más cómoda y así mismo lograremos que nuestros abuelitos se sientan como en casa, debemos caer en cuenta que cada persona es única en este mundo, si las conocemos, compartimos nuestras vidas y abrimos nuestro corazón, seremos muy importantes en esta etapa de la vida. Esperamos que estas letras sirvan a los cuidadores a ser mejores cada día, nos veremos pronto en un nuevo post, esperamos sus comentarios.

Residencia Dulce Hogar



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